DILAN SANTIAGO
Tengan fe en Dios. Pues les aseguro que si alguien le dice a este cerro: ¡Quítate de ahí y arrójate al mar, y no lo hace con dudas sino creyendo que ha de suceder lo que dice, entonces sucederá
Todo lo que pidan en oración crean que ya lo han conseguido y lo recibirán
Ama al señor tu Dios con todo tu corazón con toda tu alma, con toda tu mente y con toda tus fuerzas
A cualquiera que te pida algo, dáselo, y al que te quite lo que es tuyo, no se lo reclames. Hagan ustedes con los demás como quieren que los demás hagan con ustedes
Voy a decirles a quien se parece el que viene a mi y me oye y hace lo que yo digo: Se parece a un hombre que para construir su casa cabo primero un hoyo bien hondo, y puso la base sobre la roca
Los que oyen el mensaje de Dios y lo ponen en práctica, ésos son mi madre y mis hermanos
Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tus fuerzas y con toda tu mente; y ama a tu prójimo como a ti mismo.
Les digo que si alguien se declara a mi favor delante de los hombres, también el Hijo del hombre se declarará a favor de él delante de los ángeles de Dios
Dios amó tanto al mundo, que dio su hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna
Todos los que hacen lo malo odian la luz, y no se acercan a ella para que no se descubra lo que están haciendo.”
Les aseguro que quien presta atención a lo que yo digo y cree en el que me envió, tiene vida eterna; y no será condenado, pues ya ha pasado de la muerte a la vida
En los libros de los profetas se dice: Dios instruirá a todos. Así que todos los que escuchan al Padre, y aprenden de él vienen a mí
Les aseguro quien tiene fe, tiene vida eterna
Les aseguro quien tiene fe, tiene vida eterna
alguien está dispuesto a hacer la voluntad de Dios, podrá ver si mi enseñanza viene de Dios o si hablo por mi propia cuenta.
Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, tendrá la luz que le da vida, y nunca andará en la oscuridad
Yo soy la resurrección de la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que todavía está vivo y cree en mí, no morirá jamás
Yo, que soy la luz, he venido al mundo para que los que creen en mí no se queden en la oscuridad. Pero a aquel que oye mis palabras y no las obedece, no soy yo quien lo condena; porque yo no vine para condenar al mundo, sino para salvarlo
DILAN SANTIAGO I I
Dichosos son los que reconocen su necesidad espiritual, pues el reino de Dios les pertenece.
Dichosos los de corazón humilde, pues recibirán la tierra que Dios les ha prometido
Dichosos los que tienen hambre de hacer lo que Dios exige, pues Él hará que se cumplan sus deseos
Dichosos los que tienen compasión de otros, pues Dios tendrá compasión de ellos
Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen. Así ustedes serán hijos de su Padre que está en el cielo
Nadie puede servir a dos amos, por que odiará a uno y amará al otro, o será fiel a uno y despreciará al orto. No se puede servir a Dios y a las riquezas
No juzguen a otros para que Dios no los juzgue a ustedes. Pues Dios los juzgará a ustedes de la misma manera que ustedes juzguen a otros

Entren por la puerta angosta. Por que la puerta y el camino que llevan a la perdición son anchos y espaciosos, y muchos entran por ellos; pero la puerta y el camino que llevan a la vida son angostos y difíciles, y pocos los encuentran
Entonces se le acercó un maestro de la ley, y le dijo: ‘maestro deseo seguirte donde quiera que vayas.’ Jesús le contestó: ‘Las zorras tienen cuevas y las aves tienen nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza
Otro que era uno de sus discípulos le dijo: - Señor déjame ir primero a enterrar a mi padre. Jesús le contestó: –Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos
Vengan a mi todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar. Acepten el yugo que les pongo y aprendan de mi, que soy paciente y de corazón humilde
Aquí está mi siervo, a quien he escogido, mi amado en quien me deleito. Pondré sobre él mi Espíritu y proclamará justicia a las naciones.”
Jesús dijo: “Les aseguro que si tuvieran fe, aunque sólo fuera del tamaño de una semilla de mostaza, le dirían a este cerro: “Quítate de aquí y vete a otro lugar, y el cerro se quitaría. Nada les sería imposible
A cualquiera que haga caer en pecado a uno de estos pequeños que creen en mí, mas le valdría que lo hundieran en lo profundo del mar con una gran piedra de molino atada al cuello
Les aseguro que lo que aten ustedes en este mundo, quedará atado en el cielo, y lo que ustedes desaten en este mundo, también quedará desatado en el cielo
Si dos de ustedes se ponen de acuerdo aquí en la tierra para pedir algo en oración, mi padre que está en el cielo se lo dará. Por que donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
Dejen que los niños vengan a mi, y no se los impidan, por que el reino de Dios es de quienes son como ellos
Y todos los que por causa mía hayan dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos, o terrenos recibirán cien veces mas y recibirán la vida eterna.